Cada vez más consumidores se interesan por los productos naturales y ecológicos. La razón más común que empuja a las familias a este interés en auge, en un mundo en el que las problemáticas relativas a la salud son múltiples, es la llegada de un bebé. Entran en juego la alimentación y la higiene cotidiana del recién nacido, ámbitos en los que la calidad debe ser inmediatamente perceptible y no se debe descuidar ningún aspecto. Este es el motivo por el que ha nacido Tidoo.

La constatación de un mercado desatendido

La sociedad Tidoo fue creada en 2013 por Geoffroy Blondel de Joigny y Kilian O’Neill, dotados de una sólida experiencia en materia de comercio y de comunicación y apasionados de los productos sostenibles y de calidad. Se trata de una sociedad joven, pero que ya ha demostrado su dinamismo y la pertinencia de su método en su campo: “Creamos y comercializamos productos de higiene y para el cuidado del bebé ecológicos: pañales, braguitas de aprendizaje (niños a partir de 2 años), productos para el aseo y el cambio de pañal. Nuestro objetivo es que los padres encuentren las ventajas que esperan de las grandes marcas, explica Geoffroy Blondel de Joigny, cofundador de la empresa. En efecto, nuestro punto de partida fue una constatación muy simple: ¿por qué los potitos de alimentación para bebés se venden tan bien en el circuito especializado mientras que los pañales ecológicos todavía no han tenido éxito?”

“Hasta ahora el consumidor tenía elección: las tiendas ecológicas ofrecen varias marcas de pañales desechables –una oferta incluso superior a la de la gran distribución. El consumo de los pañales reutilizables tampoco explica esta falta de éxito: apenas un 3% de los padres los compran. Hemos llegado a la conclusión de que se trata de una respuesta inadaptada de las marcas de higiene para el bebé a las necesidades de las usuarias y del mercado: la calidad, la eficacia y el precio de los productos, así como la publicidad comercial y el marketing”.

En busca de la eficacia

La eficacia es el primer criterio de importancia para los padres que compran pañales: “Debemos reconocer, explica Kilian O’Neill, que los productos disponibles hasta la fecha en el circuito especializado no ofrecían unas cualidades de ensueño… lo que ha admitido incluso un gran número de gerentes de tiendas ecológicas. Algunos de ellos nos confiesan que, al igual que sus clientas, ¡prefieren comprar los pañales para sus bebés en tiendas tradicionales de gran distribución en vez de en la suya propia!”.

Esta eficacia, encabezada por sus propiedades absorbentes (“antifugas”), a lo que no se debe olvidar añadir la comodidad, solo se puede lograr prestando especial atención a numerosos puntos en concreto. Como explica el señor O’Neill: “Crear un buen pañal comienza por concebir una buena capa absorbente, con el famoso “superabsorbente” –empleado por todas las marcas– completada por una “capa de adquisición” creada para drenar el líquido hasta el fondo del pañal y mantenerlo ahí. Su papel es impedir que el líquido permanezca en la superficie del pañal. También influye la calidad de las cintas adhesivas, un detalle al que no todos los fabricantes prestan atención: deben ser perfectamente extensibles y se deben poder despegar y volver a pegar cuantas veces se quiera… lo que permite al pañal adaptarse a la reducción de la barriga del bebé tras la deposición, por ejemplo. Sin este indispensable detalle, el pañal se aflojaría, y se producirían fugas. También combatimos estas fugas con barreras antifugas con 3 elásticos y parches soldados y no pegados, detalle técnico que tampoco se ha generalizado”.

“Las mamás, muy pendientes de la suavidad de los pañales, tanto en su interior como en el exterior, también reprochaban a los pañales ecológicos su aspereza. Gracias a la calidad del no tejido que empleamos, nuestros pañales gozan de un tacto sedoso, cualidad hasta ahora exclusiva de las marcas líderes de gran distribución. El pañal debe permitir a la piel respirar –de lo contrario se podrían producir rojeces– sin por ello ser permeable a los líquidos. Por último, este debe tener una forma anatómica a nivel de los muslos (en forma de diábolo, y no rectangular) para permitir al bebé caminar con facilidad. No hemos pasado por alto ningún detalle en la elaboración de nuestros pañales, y hemos dado en el clavo: ¡han sido elegidos “Mejor Eco producto 2015” por un jurado de consumidores!”.